Camden Lock

LONDRES ciudad de Lores y uno mas

Londres, ciudad de Lores

“Viajar embarazada puede beneficiar seriamente las ganas de libertad de tu bebé”

-Holland Road-

Ahora que ya han pasado las fiestas, nos hemos desintoxicado de comidas estupendas que no estamos acostumbrados a comer durante al año, vengo a contaros nuestra escapada de 4 días en Londres siendo 3. Y no, desgraciadamente Roby no se ha venido con nosotros, se ha quedado con mi madre que es una canguro estupenda y maravillosa con quién Roby se queda en la gloria, y es que cuando la ve se la come a besos.

No nos hemos llevado a Roby porque entrar en Reino Unido con un perro es cosa de burocracia asegurada, ya que es uno de los países del mundo que más restricciones pone a la hora de dar la bienvenida a nuestras mascotas, aquí os contamos más sobre la normativa de entrada de animales al Reino Unido.

¿Y cuando digo 3 a quién me estoy refiriendo? Pues a nuestro hijo Axel. Ha sido nuestro primer viaje de embarazados y que viaje más guay. Nunca antes había estado en Londres por raro que parezca y honestamente me ha encantado, aunque no viviría en una ciudad como esta por el color del cielo y el tiempo que hace de lluvia, en general es una capital bonita de visitar, edificios clásicos muy Mary Poppianos, con sus clásicas chimeneas de deshollinador. 

Para este viaje nos organizamos los 4 días de manera que pudiéramos visitar las cosas más emblemáticas de la ciudad y os voy a resumir cómo lo hicimos para visitarlo todo en 4 días.

Día 1:

Nuestro Hostel tipo Bed and Breakfast se encontraba delante de Hyde Park, era la primera vez que dormía en un hostel de estas características y me hizo mucha ilusión que fuera estando embarazada de nuestro primer hijo, porque siempre me ha parecido que hay muchos prejuicios dentro de lo que conlleva un embarazo y la maternidad, cosas como viajar estando embarazada y hospedarte en una habitación con más gente y baño compartido. Pues queridos, si queréis ahorrar a la hora de viajar es una de las mejores maneras de hacerlo.

Una vez llegamos a nuestro hotel Astor Hyde Park Hostel y depositados los bártulos, nos fuimos a visitar los dos museos que se encuentran cercanos a nuestro alojamiento. Ambos gratuitos, enormes y de un gran interés.

El primero que visitamos el Museo de Historia Natural, enorme, en un edificio clásico histórico repleto de reproducciones de dinosaurios, animales de todos los continentes y un viaje celular de lo que significa la vida, la creación del ser humano… Un museo magnifico al que hay que dedicarle unas cuantas e intentas horas. 

Natural History Museum London

El segundo fue el Museo de Ciencias, lleno de galerías interactivas, exhibiciones, eventos y todo lo relacionado con la ciencia y sus últimos grandes avances de la historia. Un museo que gustó más a Javi que a mí, pues él tiene mucho más interés en la parte científica de todo. Sin embargo a mi e gustó mucho más el museo anterior.

London Science Museum

Londres es un lugar donde oscurece bastante pronto en invierno, y tras comer, nos dimos cuenta que comenzaban a disminuir las horas de claridad, tanto es así, que de repente nos vimos que no podíamos cruzar Hyde Park por cualquiera de los caminos para llegar a nuestro siguiente punto, sino que teníamos que seguir una de las avenidas principales que cruzan el parque. La avenida que pasa por delante de Kensington Palace.

Nos dirigíamos a Nothing Hill, y al llegar comenzó a llover, una lluvia bastante molesta que ni te moja ni te deja entrar en calor, te mantiene la cara fresquita constantemente. Y así con esa lluvia, comenzamos a pasear por allí, por el barrio bohemio de cultura artística y aire alternativo. Parece el barrio hipster pijo de Londres, donde lo guay es ser diferente con un aire a lord pijo rebelde.
Repleto de tiendecitas de ropa de segunda mano, carteles de madera, galerías de pintura, y conocido por el estupendo mercado de Portobello, famoso por sus puestos vintage. La hora a la que llegamos era quizá la peor, ya que los comercios comenzaban a cerrar y en cosa de 10 minutos aparecías todos cerrados, despidiéndose del día hasta mañana.

Como ya se había hecho de noche y ya no había mucho que ver, decidimos dejar para otro día, la búsqueda de la librería mítica donde transcurre parte de la comedia romántica protagonizada por Hugh Grant y Julia Roberts, Nothing Hill. 

Si quieres saber donde encontrar la bonita librería azul, sigue leyendo. El último día antes de marcharnos al aeropuerto nos pasamos a visitarla y la verdad que solo el escaparate merece la pena.

Volviendo por Hyde Park nos encontramos en uno de sus caminitos con el niño que nunca creció, la estatua de Peter Pan.

Peter Pan statue Hyde Park

 

Día 2:

Nos despertamos prontito para aprovechar el día, desayunamos por 1£ por persona en el mismo hostel y nos marchamos rapidito en dirección al Museo Madame Tussauds, super divertido de visitar, aunque llegamos chorreando al museo, mereció la pena la caminata de tres cuartos de hora para ver el museo y maravillarnos con las obras de cera de los personajes más famosos.
Si vais os recomendamos que compréis las entradas por internet con antelación, de lo contrario os comeréis una cola de más de hora y media. Es comprando las entradas online con antelación y te comes una buena cola de 20 minutos.

Era increíble hasta donde daba la vuelta la cola, suerte que sin saberlo las habíamos comprado con antelación, y más lloviendo como estaba lloviendo.

Respecto al museo, nos encantó, muy chulo y entretenido ir viendo a personajes famosos de Hollywood, deporte, familia real británica, cantantes de música famosos. La mayoría están muy conseguidos y el recinto es muy grande, allí dentro nos pegamos la mañana entera.

Madame Tussauds Museum (2)

Madame Tussauds Museum (1)

Al salir nos marchamos cruzando Regen’s Park, en dirección hacia Camden Town, a unos 40 minutos andando, para visitar el excéntrico y extravagante Camden Lock Market, abierto todos los días de 10h a 18h.

Con tiendas de todo tipo y unos “escaparates” a pie de calle de lo más estrambóticos y psicodélicos muy merecedores de ser visitados por cualquier turista que se precie. Una de sus tiendas más famosas, el Cyberdog repleta de artículos futuristas y un dj que pincha música sin cesar, varias tiendas de la mítica bota londinense, Martins, algunas con la opción de personalizar tus propias botas, lo mismo pasa con las converse o con jeans de segunda mano que algún artista diseñador alternativo se atreve a personalizar al gusto del consumidor.

Todo aquello parece un espectáculo nacido en la década de los 70 que sigue latente en el Londres más actual de 2018. 
Allí mismo buscamos un hueco para comer, hueco porque todos los puestos de comida que llenan el mercado están a reventar, y conseguimos inmiscuirnos en uno, en interior y sentados, ha sido como si la varita mágica de un hada madrina en el Londres ciudad de Lores nos tocase con su gracia y nos reservara para nosotros ese lugar.

Candem

¿Para comer? Pues no podían faltar los famosos fish and chips, un trozo de pescado rebozado típico de comedor de colegio, servido con una salsa parecida a la mayonesa, por no decir igual con patatas . Y una hamburguesa para compartir, porque el uno de más del título de este post parece que está desganado y por ahora ha decidido que con esto tiene suficiente.

Y poco después de salir de comer comenzaba a desaparecer la luz del día, y con esto empezaba nuestra excursión hacia nuestro hostel. 1hora 20 minutos callejeando hasta el hostel. Parece que no hayamos hecho mucho hoy pero es que las distancias son enormes y nos encanta descubrir las ciudades y los lugares a pie, al menos siempre que se pueda.

Londres, ciudad de lores

 

Día 3:

Hoy nos esperaba la parte más turística y clásica de la capital inglesa, primero llenar el estómago con nuestro desayuno, por que el viajero de más reclamaba mediante náuseas matutinas su ingesta de primera hora. 

Una vez desayunados, nos marchamos paseando por Hyde Park hasta llegar a Buckingham Palace, un paseo de 45 minutos con una tregua de lluvia que nos dejaba pasear tranquilos. 
Dentro de Hyde Park pasamos por delante del Royal Albert Hall, el monumento en memoria de la Princesa Diana, el arco de Wellington, y llegamos al palacio de Buckingham, con sus conocida fachada y sus guardias uniformados con esos morriones en la cabeza que desfilan de un lado a otro como si en la vida no hubiera nada mejor que hacer. Pues allí estábamos nosotros en primera fila, esperando el cambio de guardia que no llegaría porque de agosto a abril el cambio de guardia se realiza cada dos días, respetando el horario de siempre de 11.30h con una duración de 45 minutos. Y en los meses de Mayo, Junio y Julio se realiza diariamente a la misma hora.

Hyde Park desfile guardia

Palacio de Buckingham

No tuvimos la suerte de verlo en palacio pero nos cundió más el día, que perder parte de nuestro tiempo viendo como se pasean los soldados estrafalarios. De allí nos marchamos a ver la mítica Abadía de Westminster, lugar de celebraciones de bodas reales como la de la Reina Isabel II con Felipe de Edimburgo, la famosa y televisada boda entre El príncipe Guillermo y Kate Middleton.
Esta se encuentra abierta de 9.30 a 18.00h. aunque nosotros no la visitamos por dentro debido a su elevado precio de 20£.

Abadía de Westminster

Y no podíamos perdernos el mítico reloj de la sede del parlamento, protagonista a la hora de viajar al país de nunca jamás y comunmente conocido como Big Ben, aunque su nombre real es Elisabeth Tower pero muy a nuestro pesar estaba cubierto con unos andamios, debido a la restauración actual en la que se encuentra desde 2017 con previsión de finalizar en 2021.

Houses of Parlament and Big Ben

Con la pena de no haber podido ver el Big Ben, nos marchamos a visitar el London Eye, la noria más grande de Europa con sus 135 metros de altura y sus 120 metros de diámetro. No subimos debido al miembro de más tan especial que venía con nosotros, pues me causa algunas náuseas, sobre todo cuando llevo muchas horas sin comer. 
El precio por subir es de 26 £ y el horario de la atracción es de 11 a 18h en invierno y en verano la verdad es que no tengo ni idea, ya que en la misma taquilla ponía que los horarios de verano estaban sujetos a cambios.

London Eye

Seguimos bordeando el río Támesis, dejando atrás el London Eye y paseando por el muro que separa el río de la ciudad, lleno de puestos de algún mercado navideño que se encontraba decorando esa zona, puestos de comida y de libros antiguos, de esos que huelen de verdad a libro, de páginas amarillentas y letras que no pasan de moda y entre historias que surgieron en el pasado y viven en el presente llegamos al Tower Bridge, Puente de la Torre enorme y característico de la Londres del siglo XIX. Lo cruzamos para regresar de vuelta al centro de Londres ciudad de Lores, y nos topamos con la torre de Londres, la fortaleza de su majestad y oficialmente el palacio real. Siguiendo hacia el interior y ya perdiendo de vista el río, nos encontramos con Saint Paul’s Cathedral, la catedral de San Pablo donde celebraron su ceremonia real la princesa Diana de Gales y Carlos de Inglaterra.
Tampoco entramos dentro debido al coste pero por fuera me pareció mucho más bonita que la Abadía de Westminster, blanca, con una cúpula preciosa y digna de aparecer en Mary Poppins con la empatía personificada de la señora que da de comer a las palomas. 

San Paul's

Seguimos nuestras andanzas viendo la ciudad iluminada por las luces de la navidad y disfrutando de nuevo de esa lluvia chiri miri que refresca la cara como el agua de avena, pero ya cansados y con ganas de reposar el cuerpo en el hostel.

 

Dia 4: 

Último día para disfrutar de nuestro viaje por Londres ciudad de Lores, que se pasean casi con sombrero de copa y guantes blancos. Aunque no llegue a tanto, la realidad es que visten y se comportan de una manera mucho más señorial y recta y vistiendo mucho más elegante y para mí incómoda que en otras ciudades como Barcelona o Madrid.

Poco podíamos hacer este último día ya que nuestro vuelo tenía lugar al medio dia pero aun y así aprovechamos para despertarnos pronto y pasear por Hyde Park con sus ardillitas despertando con el nuevo día de no sol, y paseando, paseando llegamos hasta Nothing Hill.

Hyde Park

El barrio aun dormía pero se podía pasear por sus calles recién limpiadas con sus adoquines sobresalientes y sus casitas de colores, repleto de chimeneas, de donde parece que vayan a salir volando varios deshollinadores con su enorme cepillo o quizá una hermosa mujer alta y bien refinada con su paraguas parlante.

chimeneas Londres

Encontramos la famosa librería y la puerta de la conocida película Nothing Hill y desde allí volvimos a nuestro parque preferido visitando  Kensington Palace Gardens, donde se encuentran las casas más lujosas de todo Londres, la mayoría embajadas de los principales países amigos de Inglaterra, hasta llegar a Kensington Palace, lugar de residencia de los nuevos herederos de la corona británica.

Librería Nothing Hill

Nothing Hill door

Y hasta aquí os podemos contar nuestra aventura londinense con nuestro nuevo pequeño miembro de la familia, Axel!

Así serían nuestros viajes a partir de ahora, con nuestro pequeño a bordo!

 

 

 

 

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