El Cambio - Descubre Mi Mundo
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Nosotros decidimos que no queríamos dar la vida por sentada. No nos resonaba en nuestro corazón eso de que “La vida viene como se presenta”. Así que decidimos que las cosas no iban a ser como tienen que ser, sino como nosotros queramos que sean.

La vida de oveja estaba demasiado vista para nosotros y hemos decidido ser un tigre y un águila.

Pero todo esto de lo que os hablo se inicia mucho antes de decidir lo que queríamos y lo que no queríamos.

Esta es nuestra experiencia para cambiar nuestra vida.

El verdadero inicio de nuestro cambio empezó hace 3 años, concretamente en 2013 aunque ambos estamos convencidos que llevaba años pululando en nuestro interior. Son esos momentos en los que una voz interior te dice que “algo no anda bien”, comienzas a sentirte mal ante tu día a día. Y “casualidades” del mundo, aparecen ciertas personas especiales por así decirlo, algunos libros de autoayuda, paginas webs o frases en Facebook de motivación y desarrollo personal pero aparecen y se quedan por ahí divagando en tu mente sin más.

Pasan los meses, porque somos así de inconscientes y permitimos que nos pasen los meses de largo y sigues preguntándote.

¿Esto es lo que realmente yo quiero para mi vida?

Recuerdo que tras conocer a Javi me perseguía una voz interior que me decía ¿Qué hago con mi vida?, ¿A qué me voy a dedicar ahora? Justo me había quedado sin trabajo, había terminado la carrera y no había una motivación clara o normal en mi mente (quedaros con lo que acabo de decir porque la palabra normal juega un papel fundamental en este blog).

Tenía miedo de trabajar en algo que no me gustase y echar a perder 8 horas de mi día, 40 horas semanales, 160 horas mensuales y 1920 horas al año perdidas y así año tras año viviendo una vida que yo no quería. Esta rutina que veía a mi alrededor me paralizaba.

Mientras esto fraguaba en mi interior yo seguía viviendo mi vida normal de oveja de rebaño. Aunque con la gran suerte de no encontrar trabajo y poder dedicar mi tiempo a hacer algún seminario de crecimiento personal, un master de coaching que me abrió las puertas (el coaching me las abrió), y yo decidí echar un ojo para ver lo que había por ahí y fue entonces cuando descubrí el mundo, la vida que me estaba perdiendo que no era nada más y nada menos que los sueños de mi vida.

Descubrí que yo estaba viviendo la vida que los demás esperaban de mí, en vez de vivir mis sueños.

Sueños… esa bonita palabra que muchos utilizan en su lenguaje para decir que hay que tocar de pies al suelo, que debemos bajar de las nubes, que soñar no te dará de comer, bla bla bla. Y así se acaba inundando tu mente de creencias negativas respecto a los sueños.

Pero y si transformamos nuestras creencias negativas que nos limitan a la hora de tener valentía en hacer realidad lo que deseamos sobre los sueños por estas otras?

“Los sueños son objetivos con piernas y alas”

“Un bolígrafo para que hoy en día exista, un día tuvo que ser una idea, un sueño de alguien que quiso hacerlo realidad”

Saltamos a 2016. Desde que terminé el master de coaching ha pasado un año y durante este año han habido muchos cambios dentro de mi, han habido muchas conversaciones entre Javi y yo. Durante todo este tiempo Javi tenía y tiene un trabajo estable en una gran empresa donde lo han ascendido y con ese ascenso su nivel de estrés también ha ido en aumento. Seguro que a más de uno le suena esto: “Necesito libertad, lo único que hago es trabajar, llegar a casa reventado y jugar a fútbol 3 días a la semana. Siento que no tengo vida. Me gustaría hacer más cosas pero estoy reventado.

Así se expresaba Javi un día al llegar de trabajar.

Resulta que Javi es vivaz, despreocupado, alegre, informal, divertido, altruista, idealista. Cualidades que últimamente desde su posición laboral ha perdido, sobretodo de Lunes a Viernes de 7 de la mañana a 8 de la tarde que es aproximadamente la hora en la que consigue despojarse un poco de su personaje laboral.

Acostumbra a explicarme que 5 años atrás no se imaginaba tan absorbido por el sistema y que sabe que no lo quiere para siempre.

¿Y para que esperar más viviendo una vida que no quieres?

Así que tras valorar muchas cosas hemos decidido cambiar, dar un giro de 180º a nuestras vida.

Tenemos la suerte de que ambos caminamos en la misma dirección y que lo que a uno le falta lo tiene el otro. Yo pongo las ideas y él traza el plan de acción.

Entonces ahora todos pensaréis… ¡Qué bien, comienza la aventura!

Pues no, los cambios no se dan de la noche a la mañana. Además tras decidir que queríamos cambiar, aparece en escena la emoción del miedo. Encontramos una gran motivación para cambiar nuestro estilo de vida y con esta decisión encontramos muchas inseguridades. Todo este cambio supone lanzarse al vacío, salir de la zona de confort que tanto nos gusta. Ningún libro, ninguna experiencia de otra persona, ningún seminario ni curso puede garantizarnos que vaya a salir bien, que vaya a salir como nosotros queremos, y ya sabemos que el miedo se las ingenia para reconducirnos al bucle de rutina llamado también zona de confort y nos manda señales de que todavía no es el momento, que tenemos que ganar más dinero, que tenemos que trabajar unos cuantos años más… En definitiva el miedo siempre te dirá que aun no estás preparado.

Esto pasa porque nuestro cerebro transita por los caminos que ya conocemos pero si quieres ir a otro sitio, tu cerebro tiene que crear un nuevo camino.

Yo en este momento tengo otro tipo de miedos diferentes a los de Javi, tengo miedo al abandono, a que no seamos felices… pero no tengo tanto miedo al cambio porque pienso que esto que estamos haciendo no es vivir sino sobrevivir, vivir para trabajar y el cambio es para muchísimo mejor; empezar a vivir, ver cada amanecer, saborear los colores del cielo, respirar aire de verdad, crear el guión de nuestras vidas, un guión escrito por nosotros y no por nuestros padres o por el sistema.

Para Javi los miedos son algo diferentes, nuestras educaciones han sido diferentes. Para él, el hecho de vivir sin trabajar, recorriendo el mundo es cosa de vacaciones, de vaguear todo el año, de ser un vividor. Siente mucha inseguridad si no hay unos ingresos estables asegurados a final de cada mes.

En realidad el miedo es una emoción fantástica que nos mantiene vivos, como todas hay que saber gestionarla para que no nos paralice a la hora de tomar decisiones que sean felices y satisfactorias para nosotros y nuestras vidas.

Ahora es momento de preguntarnos:  ¿Qué quieren nuestros miedos de nosotros?

  • Seguridad en la relación de pareja.
  • Aventura y cuidar el día a día para que la vida no se vuelva monótona y aburrida.
  • Seguridad económica.
  • Seguridad laboral.

Ahora que ya sabemos a qué le tenemos miedo, nos vamos a poner en marcha con los recursos para afrontar esos miedos.

En todo este proceso de cambio de estilo de vida estamos observando como poco a poco hay cavidad para una transformación. A nivel espiritual hemos parado en esta sociedad de velocidad, hemos parado a escucharnos, a escuchar nuestro cuerpo. Hemos encontrado tiempo para meditar y para escuchar y atender a nuestro corazón. Este próximo verano nos iniciaremos en la práctica de Yoga. Además de esto, yo (Saray) he dejado de comer carne cosa que me va estupendamente y se encuentra alineada con mi forma de ser y respetar a los animales.

A nivel cultural y educacional estamos aprendiendo a lidiar con la exigencias y necesidades de los familiares más allegados y amigos, que no siempre entienden que hayamos escogido este estilo de vida y a veces hay discordancias con nuestros cambios. Y por supuesto este cambio de vida va de la mano de una nueva manera de concebir un trabajo. Todo esto nos lleva a convertirnos a ambos en emprendedores, trabajar por y para nosotros mismos mientras disfrutamos de lo que hacemos.