QUEDLINBURG y WERNIGERODE iluminadas por la Navidad - Descubre Mi Mundo
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QUEDLINBURG y WERNIGERODE iluminadas por la Navidad

Quedlinburg y Wernigerode (Alemania)

“Si no estás dispuesto a equivocarte, nunca llegarás a nada original”

-What Can I Do-

Quedlinburg fue el lugar escogido por donde pasear alrededor de sus luces navideñas durante uno de los días de nuestra estancia en Alemania.

Cautivados por los colores de la decoración del mercado navideño, recorriendo los puestos gastronómicos de la comida típica alemana y entrando en calor con el Glühwein (vino caliente aromatizado con toques afrutados que en realidad le aportan las especias) y es que no había sitio en este país donde no hiciera frío.

Recorrimos el casco antiguo de Quedlinburg, el cual estaba repleto de los puestos del mercado navideño y es que para estas fechas Alemania y muchas ciudades europeas se llenan de estos mercados tan típicos navideños con venta de luces, adornos de madera para el árbol, comida y más comida.

Probamos varias cosas. El Bratwurst típico alemán. Varias jarras de Glühwein que con el frio entran estupendamente y te ayudan a entrar en calor y unas setas a la plancha con una salsa suave holandesa. Todo riquísimo.

Y cierto es que cada día que pasa como menos carne animal pero cuando voy a un sitio nuevo me gusta conocer su gastronomía y formar parte de la cultura del sitio.

Terminamos la visita comiendo un rollo de canela y azúcar, nos explican que es típico de Transilvania, una zona de Rumanía donde hablan alemán. Y allí estábamos nosotros, en Quedlinburg, con sus casas de madera, sus luces cálidas y su frío comiendo un postre típico rumano. Este pueblo tiene un encanto especial repleto de Fachwerkhäuser (casas típicas alemanas con armadura de madera). Para hacer de este lugar un paisaje digno de cuento hay que mencionar el adoquinado que adorna las calles.

Seguimos de ruta turística visitando el siguiente pueblo, Wernigerode, un lugar donde se detuvo el tiempo en el 994 cuando se colocó la primera piedra del pueblo y se dotó de mercado. Con un casco histórico teñido bajo los colores de la navidad y decorado con sus mercados de dicho festejo hacen que Wernigerode sea aún más bonito.

Comenzó a nevar muy sutilmente y en realidad para nosotros estar en un mercado navideño repleto de puestos preciosos y de un gusto exquisito para nuestro paladar y ver caer los copitos de nieve era como formar parte de una película navideña.

Vamos directos a refugio del frío pero no bajo techo, ni en el interior de un lugar calefactado sino bajo el puesto de Glühwein. Allí entramos en alguna que otra tienda, algunas de productos navideños, otras de souvenirs. Justo en Wernigerode encontramos dos mercados navideños, uno bastante grande y otro más pequeño infantil donde había paradas de cuentos clásicos.

Nos dirigimos al interior de una tienda donde vemos unos dulces con muy buen aspecto. Llegamos a tiempo antes de ser cubiertos por la nevada que iba en aumento.
Los dulces trataban de unas bolas de barquillo rellenas de diferentes opciones, canela con azúcar, chocolate blanco, chocolate sin más, dulce de leche….

Finalizamos nuestra visita al pueblo de cuento de hadas alemán y volvimos de regreso a Magdeburgo (pincha aquí para descubrir el manjar que fuimos a degustar a uno de los locales más chulos de Magdeburgo con música en directo).

Chuuuus (con tono alegre cantarín)

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