MANUAL DE PRIMEROS AUXILIOS DE ACCIDENTES GRAVES EN VIAJES

MANUAL DE PRIMEROS AUXILIOS DE ACCIDENTES GRAVES EN VIAJES

Manual de Primeros Auxilios de Accidentes Graves en Viajes 

“Tanto prevalece la salud sobre todos los bienes exteriores que probablemente un mendigo sano sea más feliz que un rey enfermo”

Arthur  Schopenhauer

-Sweet but psycho-

ACTUACIÓN GENERAL ANTE UNA SITUACIÓN DE EMERGENCIA

Hemos preparado un manual de primeros auxilios de accidentes graves en viajes con la atención de auxiliar e intervenir de manera más inmediata  a una persona accidentada o enferma antes de ser atendida en un centro sanitario o por profesionales expertos, es decir, los equipos de emergencias. Por otra parte y por no hacer este post muy extenso, hemos preparado una segunda parte con un Manual de Primeros Auxilios de Accidentes Leves en Viajes, donde encontraréis información de casos más leves que pueden llegar a complicarse en caso de no intervenir correctamente.

Pasos básicos: proteger, alertar y socorrer (PAS)

Ante una situación de emergencia de cualquier tipo siempre hay que seguir tres pasos y en este orden:

-Protegerse, proteger el entorno y proteger a la víctima en el lugar donde se ha producido el accidente.

-Alertar a los servicios de emergencias mediante una llamada telefónica al 112 si nos encontramos en España, si nos encontramos a las afueras contactaremos con el servicio de emergencias del seguro médico que hayamos contratado o con el número del consulado de nuestro país en el extranjero, que suele aparecer mediante sms en nuestro móvil cuando llegamos a un nuevo país.

-Socorrer las víctimas accidentadas o enfermas, siempre teniendo en cuenta que ante la duda es mejor no actuar.

Proteger:

Antes de realizar ninguna acción hay que hacer una valoración cuidadosa del entorno para detectar posibles riesgos que puedan afectar a la persona que necesita nuestra ayuda y nosotros mismos.

-Hay que tomar las medidas de autoprotección adecuadas. De nada sirve arriesgar la propia vida o la de otras personas.

-Hay que tomar las medidas oportunas para evitar riesgos adicionales (abrir ventanas, cerrar el gas, desconectar la electricidad en caso de electrocución, incendio, etc).

-Hay que señalizar el lugar del accidente a una distancia correcta. Por norma general NO DESPLAZAR EL HERIDO (SÓLO SI HAY PELIGRO DE SOBREACCIDENT).

Alertar / Avisar:

Hay que activar la cadena de socorro (ambulancias, bomberos, emergencias médicas, policía local, etc). La persona que ofrece el socorro debe permanecer cerca del herido para emprender las acciones necesarias e indicará a otras personas presentes cómo y a quién avisar. EMERGENCIAS: 112 en España o número de emergencias del país y/o de nuestro seguro médico.

La persona que avisa debe expresarse de forma clara y precisa: debe indicar el lugar del accidente, la situación, el número de heridos y la gravedad de los mismos. Debe ser el último en colgar el teléfono.

También debe informar de:

-Características especiales de las víctimas (disminución, embarazo, niño, etc).

-Si hay circunstancias que podrían suponer un empeoramiento de la situación (riesgo de incendio, productos corrosivos, etc).

-Existe otra regla mnemotécnica para recordar cómo se informará: QDQ “¿Quién, Dónde, Qué?”

Socorrer:

La persona que ofrece el soporte debe actuar siguiendo un plan de actuación que explicaremos seguidamente. Tanto el plan de actuación, las técnicas, las indicaciones como las prácticas a seguir, etc. serán las correspondientes a un soporte vital y de primeros auxilios básicos: los que corresponden al personal civil no especializado.

En caso de que hubiera diferentes accidentados deberá hacer una valoración rápida para establecer las prioridades de actuación. Serán de preferente atención a las personas que presenten paradas cardiorrespiratorias,  hemorragias graves o politraumatismos. >> fracturas abiertas, heridas graves, grandes quemaduras, fracturas cerradas, etc.


 ACTUACIONES DE SOCORRISMO

LOS SIGNOS VITALES: Con la exploración de los signos vitales podemos identificar aquellas situaciones que supongan una verdadera amenaza para la vida de una persona. Los signos vitales son:

  1. CONCIENCIA
  2. RESPIRACIÓN
  3. PULSO

 

1.VALORACIÓN DE LA CONCIENCIA:

Para saber si una persona accidentada o enferma está consciente necesitaremos arrodillarnos a su lado, a la altura del tórax y preguntarle en voz alta y clara:

– ¿Qué le pasa?

– Que siente?

– Se encuentra bien?

Intentamos llamar su atención para ver si está consciente y responde. No estamos valorando la memoria. No es tan importante la pregunta, sino como la realizamos.

Si la víctima contesta, esta es una señal inequívoca de que mantiene las constantes vitales de conciencia, respiración y pulso. Entonces sí podemos continuar con las preguntas y con una exploración más completa en busca de hemorragias, heridas, contusiones, etc.

Si la víctima no contesta, se debe estimular ligeramente tocándole el hombro o con un pellizco, para observar sus reacciones (gemidos, apertura de ojos…) si no existe ningún tipo de respuesta sabremos que la víctima está inconsciente. Entonces comprobaremos su respiración.

**Recuerde: es importante no sacudir ni mover la víctima y mantener en la misma posición del eje: Cuello / tronco a fin de evitar lesiones de la columna vertebral.

 

2. VALORACIÓN DE LA RESPIRACIÓN:

Exploración de la respiración para saber si la persona está inconsciente, hay dos posibilidades:

> Que respire.

> Que no respire.

Una persona consciente siempre respirará, nunca estará consciente y sin respirar. Para comprobar la presencia de la respiración en una víctima, la persona que da el apoyo ha de abrir la vía aérea.

Para abrir la vía aérea es necesario hacer la MANIOBRA FRENTE-MENTÓN:

Manual de Primeros Auxilios de Accidentes Graves

-Poner la víctima en decúbito supino (estirada).

-Poner la mano en la frente de la víctima e inclinar su cabeza atrás con suavidad, dejando libres el dedo pulgar y el índice por si se le debe tapar la nariz y hacer la respiración boca a boca.

-Con la punta de los dedos de la otra mano hay que elevar el mentón de la víctima para abrir la vía aérea.

En caso de haber o que haya riesgo de lesión cervical haremos la ELEVACIÓN DE LA MANDÍBULA o la TRACCIÓN DE LA MANDÍBULA, introducir el dedo pulgar de la otra mano en la boca colocándolo detrás de los incisivos centrales mientras que los dedos índice y medio sujetan el mentón y levantar la mandíbula hacia arriba.

Mientras se realiza la apertura de la vía aérea, mediante los tres sentidos evaluaremos si hay una respiración normal:

-Vista: mirar si se mueve el tórax.

-Oído: escuchar si la víctima emite ruidos de respiración con la boca.

-Tacto: sentir el aire en la mejilla.

Durante los primeros minutos tras una parada cardíaca, puede que la víctima apenas respire o que lo haga de manera agónica (pequeñas respiraciones irregulares y ruidosas) que no han confundirse con una respiración normal.

Si la víctima respira con normalidad, hay que colocarla en posición de recuperación (PLS) o dejarla manteniendo el eje de la columna.
Hay que pedir ayuda / llamar a una ambulancia y comprobar que la víctima respira de manera regular. No habrá que seguir con la exploración de los signos vitales.
Haremos una exploración más detallada en busca de hemorragias, contusiones, heridas …

Si la víctima no respira de manera normal, enviaremos a alguien en busca de ayuda o si estamos solos lo haremos nosotros mismos durante mínimo un minuto. Acto seguido empezaremos la RCP (Reanimación cardiopulmonar).

 

3. VALORACIÓN DEL PULSO:

Como ya hemos dicho anteriormente, en el algoritmo actual del soporte vital básico o SVB por personal no sanitario, la exploración de la circulación no tiene ninguna importancia. Aún y así explicamos cómo se puede valorar el funcionamiento cardíaco.

El pulso en el adulto se explora en las arterias carótidas, que se encuentran localizadas a ambos lados de la nuez de Adán. Para localizarlas se utilizan dos dedos (el índice y el medio) de la mano (Nunca el dedo pulgar ya que notaríamos nuestro propio pulso).

Otro método para valorar el funcionamiento cardíaco sería la auscultación de los ruidos cardíacos con la aplicación de la oreja sobre el pecho directamente.

Recuerde: la valoración del pulso es una exploración poco fiable y por eso el personal no sanitario no la tendrá en cuenta a la hora de dar un SVB.

 

Soporte Vital Básico (SVB)

La reanimación cardiorrespiratoria es una actuación de emergencia médica que tiene por objetivo restablecer la función circulatoria en una persona que experimenta una parada respiratoria y/ o circulatoria. Lo que intentamos con ella es mantener externamente una frecuencia respiratoria y cardíaca suficiente para evitar lesiones en los órganos vitales, mientras la víctima no es atendida por servicios médicos más avanzados.

Es muy importante que las maniobras se inicien lo antes posible, ya que la falta de oxigenación cerebral superior a cinco minutos ocasiona lesiones cerebrales irreversibles y el éxito de estas maniobras es inversamente proporcional al retraso con que se inician.

 

Si responde:

-Dejar a la víctima en la posición en la que está, siempre que no esté expuesta a mayores peligros.

-Intentar averiguar qué le pasa y pedir ayuda si es necesario.

-Ir observándola con regularidad.

 

Posición lateral de seguridad (PLS)

La posición lateral de seguridad o PLS es la posición de espera y transporte adecuada para personas inconscientes no traumáticas que tengan la respiración y el pulso estable. En esta posición podemos controlar el vómito y evitamos la caída de la lengua hacia atrás.

Una vez comprobada la inconsciencia, la presencia de respiración y pulso y hecha la exploración secundaria del herido, procedemos a manipularlo. Esto consiste en:

  1. Apartar el brazo que hay entre el socorrista y el herido y colocarlo en ángulo recto, con el codo doblado y la palma de la mano hacia arriba.
  2. Poner el brazo más alejado sobre el tórax, y el dorso de la mano contra la mejilla más cercana.
  3. Con la otra mano, coger la pierna más alejada del socorrista, un poco por encima de la rodilla y levantarla, manteniendo el pie en el suelo.
  4. Hacer girar el herido de lado haciendo fuerza desde la rodilla y el hombro, hasta que repose sobre la rodilla flexionada. Acomodar la mano con la mejilla, si es necesario, y comprobar ventilación.

Manual de Primeros Auxilios de Accidentes Graves 2

 

Si no responde:

  1. Pedir ayuda.
  2. Poner a la víctima en decúbito supino y luego realizar la apertura de la vía aérea mediante la MANIOBRA FRENTE-MENTÓN.
  3. Manteniendo la apertura de la vía aérea, se ha ver, escuchar y sentir si la víctima respira de manera normal.
  4. Ver si mueve el tórax.
  5. Oir si la víctima emite ruidos de respiración con la boca.
  6. Recostar la mejilla en la cara y sentir el aire de la respiración.

 

Recuerde que durante los primeros minutos tras una parada cardíaca, la víctima puede presentar unos ruidos respiratorios agónicos que no deben confundirse con la respiración normal.

Hay que escuchar, ver y sentir no más de diez segundos, para determinar si respira de manera normal o no. En caso de duda, hay que actuar como si la respiración no fuera normal.

 

Reanimación Cardiopulmonar o RCP

La reanimación cardiopulmonar consta básicamente de dos partes:

– MASAJE CARDIACO EXTERNO

– VENTILACIÓN EXTERNA

Reanimación Cardiopulmonar o RCP

Reanimación Cardiopulmonar o RCP 2

Cuando el niño no respira con normalidad debemos iniciar la RCP, que comienza con 5 ventilaciones de rescate y después las compresiones cardíacas.

-Hay que arrodillarse al lado de la víctima.

En los niños:

< 1 año, hay que utilizar sólo dos dedos para hacer las compresiones.

> 1 año, hay que utilizar las dos manos y alcanzar la profundidad necesaria.

-Colocar el talón o las dos manos en el centro del tórax.

Manual de Primeros Auxilios de Accidentes Graves 3

-Asegurarse de no aplicar la presión sobre las costillas de la víctima. Es importante no aplicar presión sobre la parte superior del abdomen o el extremo inferior del esternón.

-Colocarse en posición vertical sobre el pecho de la víctima y con los brazos rectos.

-Se debe comprimir el tórax aproximadamente una tercera parte de su profundidad.

-Después de cada compresión, hay que dejar que el tórax retorne a su posición, sin perder el contacto ni la posición.

-Repetir las compresiones a una frecuencia de 100C / min.

La fuerza de las compresiones con que se realiza el masaje debe ser proporcional a la edad y la constitución del paciente. El ratio de compresiones / ventilaciones que efectuaremos será de treinta compresiones y dos ventilaciones.

Hay que combinar las compresiones torácicas con las ventilaciones externas.

-Tras treinta compresiones torácicas se ha de abrir de nuevo la vía aérea a través de la maniobra FRENTE-MENTÓN.

-Hay que tapar la nariz, cerrándolo con el índice y el pulgar, y apoyar la mano sobre la frente.

-Se debe permitir una apertura de la boca, manteniendo la barbilla de la víctima elevada.

-Hay que inspirar una vez y colocar los labios alrededor de la boca de la víctima, cerrándolos con fuerza.

-Se tiene que insuflar aire en la boca de la víctima a un ritmo constante, mientras se observa si se eleva el pecho. Esta insuflación debe durar aproximadamente un segundo, como una respiración normal. De esta manera se realiza una ventilación boca a boca efectiva.

-Hay que mantener la cabeza inclinada hacia la víctima atrás y la barbilla elevada. Debemos retirar nuestra boca de la víctima y observar si el tórax desciende al espirar el aire.

-Se debe inspirar normalmente e insuflar en la boca de la víctima otra vez, para conseguir dos respiraciones boca a boca efectivas. Después tenemos que volver a poner las manos inmediatamente en la posición correcta sobre el esternón y hacer treinta compresiones torácicas más.

Si la ventilación inicial boca a boca no provoca la elevación del pecho, antes de continuar es necesario:

-Comprobar que no haya nada en la boca de la víctima que obstruya la ventilación.

-Comprobar que la barbilla está elevada con la cabeza en extensión.

-No intentar hacer más de dos insuflaciones antes, y continuar a hacer compresiones torácicas.

Se debe continuar con las compresiones torácicas y la ventilación boca a boca en una relación 30: 2. Basta detenerse para observar la víctima y ver si ésta comienza a respirar de manera normal. En caso contrario, no se debe interrumpir el masaje hasta que lleguen los servicios de emergencia o esté agotado (en algunos casos el paciente se puede recuperar hasta veinte minutos después).

La RCP se puede realizar sólo con compresiones torácicas en las siguientes condiciones:

-Si no se puede o no se quiere hacer la respiración boca a boca y se hacen sólo compresiones torácicas.

-Si sólo se realizan las compresiones, éstas deben ser continuadas, unas 100C / min.

-Hay que detenerse sólo para observar a la víctima si empieza a respirar.

Se debe continuar con la reanimación hasta que:

-Llegue la ayuda profesional y nos releve.

-La víctima comience a respirar normalmente.

-Se esté agotado. Si hay más de un reanimador presente, estos deben volverse en la RCP cada uno o dos minutos para prevenir el agotamiento. No obstante, los relieves deben ser lo más rápidos posibles para no perder tiempo.

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