MENORCA (Cala Galdana – Cala Mitjana)

Día 4: Cala Mitjana

“Y vivir con un suspiro en el pecho, con cosquillas por dentro”

Pablo Alborán

-Marry You-

Bienvenidos a nuestro 4º día en la isla mágica. La idea de hoy es hacer de Son Bou a Cala Galdana y pasar la noche en Cala Mitjana, aunque va a ser un día muy diferente y lo que no sabéis es que el día de hoy será recordado para siempre.
Uno de esos días que dan inicio a una aventura preciosa que en realidad ya ha empezado. Lo que sucedió este 1 de Junio solo se van a enterar las personas queridas. Siiii, familia, amigos, en definitiva todas esas personas que siempre, siempre están ahí y que nos quieren por encima de todo.

Así que esas personas que estoy nombrando, esos seres amorosos que llenan nuestras vidas, prepararos porque en cualquier momento caerá la noticia. Quizá haya alguno que ya lo sepa así que queda prohibido decir nada al resto y… ¡Que vivan las sorpresas!

Despertar en Son Bou

Esta mañana nos hemos despertado en Son Bou, donde nos pusimos a dormir ayer, hemos remoloneado un buen rato mientras escuchábamos el tractor “alisa playas” pasar de un lado para otro y hemos decidido que hoy íbamos a cambiar el medio de transporte. Un descansito para nuestros pies, hay que darles tregua al menos durante la mañana.

No vamos a emprender marcha, sino un autobús a Alaior y otro autobús de Alaior a Cala Galdana para luego acabar en Cala Mitjana.
Son las 7.00h, vamos a recoger bártulos y a ver qué encontramos de desayunetis.
Ya está todo recogido y las cafeterías cerradas… horario de isla! Nos desplazamos pues a la parada de bus a ver si con suerte cuando lleguemos a Cala Galdana hay algún bar para poder pegarnos un buen almuerzo.

Parada bus Son Bou

9.00 h Primer bus >>> Alaior.

Llegamos al centro de Alaior, justo donde nos descarga el bus, bus que con suerte a vuelto a abrir sus puertas para que Javi recupere sus pertenencias, que ya se las estaba dejando.
Esperamos 10 minutos y Javi ve un súper detrás nuestro al que se aventura a ir para comprar agua, mientras me quedo en la parada esperando por si viene el bus y si viniera que espere a mi querido novio.

Entonces aparece una 3ª persona en escena, una sevillana que con mucho salero se pone a preguntarme si somos de Menorca…
-Hola? Llevamos dos mochilas de 13 kg con dos sacos de dormir, esterilla y tienda de campaña. ¿No tiene pinta de que vivamos en Menorca, no?

La muchacha me explica que se acaba de instalar en Menorca, estuvo hace unos años de vacaciones y siempre le rondó la cabeza la idea de vivir en la isla y por fin se había decidido.
Francamente la envidio mucho, pero le deseo lo mejor aunque sea una desconocida.

9.50 hs Segundo bus >>> Cala Galdana.

17 minutos más tarde llegamos a Cala Galdana, no hay prácticamente nadie pero los bares, restaurantes y cafeterías ya están abiertos.

Como es tradición, siempre que vamos de viaje nos pegamos un desayunorro de esos del estilo Tito Miguel, y si os pensasteis que aquel de arroz con pollo y verduras era un desayuno en condiciones, esperar a ver lo que nos pedimos.

A papear…

…Yo una especie de tortita de crepe con un revoltillo de champiñones en tortilla, queso y cebolla acompañado de fruta, fresas, kiwi y naranja.
Ahora atención al papeo de Javi, que solo se ha comido dos huevos, dos salchichas, trozos de bacon, dos patatas, rodajas de tomate, alubias y dos tostadas con mantequilla. ¡Solo se ha comido eso!
Después de toda esa comida nos hemos ido a la playa, hemos extendido nuestras barrigas, aposentado nuestros culos y… a la bartola un rato. Y tan rato… hasta las 16.00 h.
Cala Galdana

 Cala Galdana 3

Lo cierto es que es una cala bastante turística pero se estaba genial. Allí había un capi con el que estoy segura que he volado y a Javi le sonaba también. Ese ha sido nuestro entretenimiento que ha comenzado con un:
– A mí ese hombre me suena de algo pero no sé de qué.
Así hasta que hemos reconocido de qué nos sonaba pero mientras hemos estado un buen rato distraídos observando los movimientos de ese buen hombre.

Nos hemos bañado y el agua estaba bastante fresquita pero de lujazo porque además cuando hemos llegado no había casi nadie. Irse de vacaciones en temporada media es ideal ya que hace buen tiempo pero no hay casi nadie.

Todavía no había pasado lo que os comentaba al principio y mucho menos yo imaginaba nada. Así que nuestro día transcurría con normalidad, una comida debajo de los pinos que hay en el paseo de Cala Galdana.
¿Lo adivináis?
Venga que vosotros podéis!
Exacto, sardinas y hoy ya se nos acaba nuestro set de sardinas variadas. Una bolsa de patatas, mejillones, jamón y los resquicios que quedan de fuet. Un menú muy suculento sobre todo para cuidar la línea.

Comiendo en Cala Galdana

Y como es normal en un paseo marítimo o calítimo (de cala) la gente se pasea para ir al chiringuito, al hotel o al restaurante, sea como sea, nosotros estábamos comiendo tan tranquilos en la sombra debajo de esos árboles tan estupendos, cuando de repente un señor que pasa por delante nuestro se arrea un pedo, sisi, tal y como os lo cuento, se tiró un pedo sin ningún miramiento y además de los sonoros.

Quizá el hombre lo vea como algo tan normal pero vamos que para mí no es muy normal estar paseándome delante de gente y “RAAAS”; por lo menos se quedaría a gusto.
Tras ese momento de risas por parte de los dos, decidimos cargar con todo y marcharnos hacia nuestro lugar de pernocta, Cala Mitjana, a unos 3 km.

Yendo hacia Cala Mitjana

Esta excursión es agradable, no hace el calor abrasante y es por mitad de un bosque, es precioso! Cuando vamos llegando empezamos a disfrutar de unas vistas asombrosas, lugar que siempre quedará en nuestro recuerdo, ¿eh amor?

Las rocas, que tendrán las rocas? Y la noche en cala Mitjana? Pues que es un sitio precioso y que cualquier instante puede ser mágico en cualquier parte del mundo, pero este fue mágico para nosotros.
El azul de esta cala, los arboles allí mismo dentro de la cala. Una cueva pequeña en un lateral, arena fina y una bonita noche por delante con sus dunas protegidas. Todavía no sabría decir si me parece más bonito el azul del cielo o del mar de allí. Nunca había visto un azul tan azul en el cielo, es precioso y sobre todo está limpio. 

Vistas Cala Mitjana

En Cala Mitjana

Llegamos tempranito a Cala Mitjana y todavía había gente bañándose, sobre todo gente jovencita, el agua seguía igual de fresca que en cala Galdana, nos bañamos y nos hacemos unas cuantas fotos, apetece siesta pero vienen unas mosquitillas muy pesadas y empiezan a incordiar de tal manera que la siesta se hace imposible.
Según va atardeciendo empieza a hacer fresco y nos ponemos nuestras indumentarias más elegantes, las mallas y camiseta de manga larga y Javi su pantalón de pijama 5 tallas más grande y sudadera. Los pocos que quedan se marchan y ya somos los únicos que quedamos.

Empezamos a pensar en qué hacer mañana. Ya que hemos quitado kilómetros de nuestro recorrido pensamos en hacer la parte que nos falta o seguir nuestras andanzas hacia adelante.

Así pues mi cariño se marcha a explorar las rocas y… ¿aparecerá? ¿Cómo aparecerá?

-Crazy Love-

“UN INSTANTE PUEDE CAMBIARLO TODO”

Anocheciendo en Cala Mitjana

Para muchas personas hay momentos en el que el tiempo se para, te da un respiro para que aproveches, aprietes fuerte los pies contra la tierra, sueltes las manos y saltes de felicidad. Yo a eso le llamo vivir intensamente. Hay personas que viven en el pasado o en el futuro. Yo era de esas, me encantaba montarme películas e imaginar cómo iba a ser mi vida en el futuro, pero cuando me di cuenta que me estaba perdiendo la vida, el presente, lo que estaba pasando en cada instante decidí parar, simplemente parar y escuchar, observar cuanta magia y belleza había a mi alrededor, ese día decidí que no iba a pasar ni un solo instante más sin disfrutar, sin aprovechar cada segundo porque todo el mundo lo dice pero cuantos lo creen realmente? ¡Cada segundo es único!

Para mí este momento ha sido la viva imagen de que hay instantes llenos de “parar para vivir” y eso hicimos, vivirlo mucho y muy intensamente, lástima que cada segundo pasa a una velocidad que cuando miras para atrás dices: – ¿Ya?

Tras un rato de celebraciones, cánticos, bailoteos, saltos frikis y millones de besos, nos decidimos a montar la tienda de campaña para resguardarnos de la humedad. Por la noche refresca y cada día amanecemos con la tienda por fuera empapada.

Preparados para dormir en Cala Mitjana

Preparados para dormir en Cala Mitjana 2

Aunque estamos cansados, me cuesta dormir, hoy estoy extremadamente feliz y le toco un poco las narices a mi cariño hasta que finalmente caemos rendidos, si por mi fuera el día de hoy no terminaría nunca.

A dormir en Cala Mitjana

¡Dulces sueños desde Cala Mitjana y que todos los vuestros se os cumplan!

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