MENORCA (Cala’n Bosch – Cala Blanca – Faro de Artrutx)

Día 7: Faro de Artrutx

“La vida no se mide en minutos, se mide en momentos”

El curioso caso de Benjamin Button

-I’m Gonna Make You Love Me-

Hoy os presento el 7º día de nuestra excursión que empieza con un despertar alucinante… sonido de pajaritos, unos sutiles rayos de sol que entran por los laterales de las cortinas, tres o cuatro gatitos paseándose por los alrededores de la casa de campo y el sonido más especial el de la hierba seca o paja mientras una tortuga se mueve lentamente por encima.
Pues ya podeis imaginar, nos levantamos de la cama, sí sí, dormimos en una cama, ¡Oh que gusto! Fuimos a la cocina y un buenos días retumbó en la casa. Tres personas dándonos los buenos días, gatos incluidos. Preparamos café y directos al porche de la casa a desayunar. ¡Menudo relax!
Javi saca nuestra libreta viajera y el mapa del recorrido y me explica que hoy podríamos ir a Cala’n Bosch, es bastante turístico pero está bien conocer todos los rincones de esta bonita isla. Acabamos de desayunar, nos preparamos, nos untamos de crema solar que ya llevamos una buena papa de sol. Javi enciende la moto y ¡alehop!

Reconozco que tengo serios problemas a la hora de subirme de paquete en una moto, o bien porque me pesa el culo o bien he perdido flexibilidad. Tanto baile, tanto baile para acabar así, que no puedo subir la pierna ni a 90º.

Mmmmm y que gustazo ir en moto por esta isla, cierto que no corre ni una gota de tramontana sino de gustoso nada. Nos está haciendo una temperatura de lujo estos días, ni viento que es muy común en Menorca, ni lluvias, ni tan siquiera nublado.

Cala'n Bosch

Llegamos a Cala’n Bosch, damos una vuelta andando y nos fotografiamos con el faro de Artrutx a lo lejos. Fotos que no falten y después de 200 fotos iguales nos relajamos un rato en la playa que no estaba precisamente vacía.

Cala'n Bosch 2

Definitivamente y ahora que ya la conozco no es de mis preferidas, demasiado turística y comercial, muy estilo Ibiza y la verdad es que Ibiza no es demasiado de mi agrado. Como isla es bonita porque todas las Baleares tienen unos paisajes de cuento impresionantes pero el ambiente no me gusta. Si no había 20 coscolines, no había ninguno. (Coscolines, termino inventado sobre chicos/as plastiqueros, es decir poco naturales). Así que como os decía, una cala de Menorca que podría pasar por una cala de Ibiza perfectamente.

Después de casi no poder bañarnos por la cantidad de gente que había, decidimos ir al siguiente punto: Cala Blanca.

Muy cerquita, pequeñita y menos turística. El agua estaba limpísima y además tuvimos la suerte de que al ser la hora de comer, estaba medio vacía. Me pareció muy linda, tiene unos restaurantes alrededor que dan a la cala, típicos restaurantes de mantelería de cuadros o azules que le dan ese toque romántico – marinero y de precio ni idea porque nosotros teníamos nuestra comida esperándonos para ser cocinada, pero imagino que comer en una cala con vistas al mar como esa, no debe ser muy barato.

Cala Blanca

Nos quedamos un rato en Cala Blanca, nos estuvimos bañando y disfrutando de la tranquilidad, solo estábamos nosotros, otra pareja y una chica que leía. Las 14.30h y empezábamos a tener mucha hambre, así que recogimos nuestros mandilones, acudimos a nuestra moto y nos despedimos de Cala Blanca con un ¡Hasta pronto! y así esperamos que sea…

Cala Blanca 2

15 o 20 minutos más tarde ya en casa, empezamos a hacer la comida. Menú suculento de hoy, hamburguesas con cebolla y huevo frito porque hay que cuidar el flotador. Suerte que a los dos nos encantan los deportes, sino seriamos dos maravillosos luchadores de sumo.
Justo al acabar de comer, que no tardamos mucho en devorar las hamburguesas, el propietario de la casa se sentó con nosotros un rato allí en el porche a explicarnos curiosidades de la isla, lugares interesantes para ver…

Después de hora y media de conversación sacamos en claro que debíamos ir a visitar la playa de Algaiarens y allá que nos fuimos.
Jose Luis, el propietario de la casa donde estábamos durmiendo nos había dicho que Junio era la época en la que nacen las tortuguitas y que probablemente veríamos tortugas pequeñas si caminábamos hasta la cala que había justo pasadas unas rocas en la playa de Algaiarens.

Algaiarens

Llegamos a Algaiarens que está en el norte, hasta ahora todavía no habíamos visitado el norte y nos resultó precioso.

Algaiarens 2

Nos pusimos a buscar esa calita pasadas las rocas y un pequeño inciso así sin importancia… de rocas nada, unos pedrolos tipo acantilado pequeño y no íbamos muy bien preparados para caminar por ahí en chanclas.

Algaiarens 3

Algaiarens 4

Intentamos trepar por los roconcios y tomamos una savia decisión de no ir, para 3 días que nos quedaban no nos íbamos a hacer daño ahora.

Nos quedamos en la playa que estaba vacía, solo una familia. Nos aposentamos en una roca e intentamos encontrar alguna estrella de mar y aunque no hubo suerte en encontrarla, sí que vimos muchos peces y gambusines (no penséis que no existen, son gambitas pequeñas que nadan súper rápido y se encuentran por la arena o rocas), vimos algunos cangrejos y nos achicharramos un poco más.

Algaiarens 5

Tras dos horitas en Algaraiens y contando que teníamos la vuelta, unos 35 minutos aproximadamente, decidimos volver y repostar por el camino. Estando en la gasolinera a Javi se le ocurrió que podíamos comprar unas cervezas allí y aposentarnos un rato en el Faro de Artrutx a ver la puesta de sol. Ya sabréis de mi amor por los faros, y este todavía más especial que el Faro de Cavalleria .

Cartel faro de Artrutx

Faro de Artrutx

Así mientras a mucha gente les clavaban 12 pavos por una copa en el Faro de Artrutx, a nosotros nos costaba 1.60 y las vistas inmejorables con una compañía impresionante.

Faro de Artrutx 2

Faro de Artrutx 3

Creo que sobran las palabras pero os puedo decir que nunca en mi vida había contemplado algo tan grande como lo que he visto estos días en Menorca y a fin de cuentas todo natural, nada que estuviera hecho por el hombre. El hombre lo único que tiene que tratar de hacer es respetarlo y mantenerlo como está. También cuentan las experiencias que he vivido aquí que han sido de 10.

Atardecer Faro de Artrutx
Tras ver la puesta de sol brindando con una birra, fuimos a pasear por algunas callejuelas mientras comíamos pipas que nos habíamos comprado en la gasolinera, las mejores pipas de mi vida. Nosotros nos las apañamos muy bien juntos, formamos un buen equipo, mientras uno sujetaba la bolsa de pipas, el otro sujetaba un bolsa para las cascaras.
Ya se había hecho de noche, y el faro de Artrutx relucía mucho más… y todavía teníamos que volver a casa, nos íbamos nosotros y nuestras nuevas picaduras mosquitiles. Todos los mosquitos que no nos habían picado durmiendo a la intemperie, nos habían picado viendo la puesta de sol.
Claro, no nos íbamos a ir sin probar los picotazos baleares del Faro de Artrutx.

Atardecer Faro de Artrutx 2

Y con esto y un bizcocho hasta el próximo día a las 8.00 que prometo estar aquí contando el 8º día del mejor viaje de mi vida. 

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