MENORCA (Fornells – Cavalleria – Xoroi)

Día 8: Xoroi

” Creí que era una aventura y en realidad era la vida”

Joseph Conrad

-Happiness-
Hoy quiero iniciar el blog hablando de una persona muy especial, un seriecito que nació el pasado 25 de mayo de 2015. Dicen que todos los bebés traen un pan bajo el brazo, este bebé ha traído la mayor de las felicidades.
Cuando cumplí los 26 años hicimos una fiesta, una merienda en la terraza de nuestra casa en Castelldefels, invitamos a toda mi familia, mis tíos, primos, mi madre… Y mi prima hermana un poco mayor que yo vino con una cara de felicidad increíble. Si ya de por sí es guapísima, todavía estaba aún más guapa pero no le di más importancia.
Pasado un rato me pidió que viniera un momento al comedor y allí me dijo que…

… ¡Que tenía un bebé en la pancheta!

Waaaauuuu mi prima embarazada, ¡ella y Xavi iban a ser papás! En serio, mi prima con la que jugaba a ponerme tapones de gel y de champú en la cabeza, con la que me había disfrazado millones de veces, con la que había compartido millones de excursiones de pequeña iba a ser mamá.

Me sentí muy especial, no solo estaba feliz por tener una nueva primita que era hija de mi prima sino porque me daba la noticia el día de mi cumpleaños. Hacía 26 años yo había nacido y estaba utilizando ese día tan especial para mí para dar la noticia más bonita de su vida.
¿No os parece que la vida es un regalazo?
1 hora más tarde y utilizando la excusa de que nos hiciéramos una foto todos juntos (el amor por las fotos viene de familia), Xavi i Jessy colocaron la cámara y dispararon pero no la foto, dispararon la noticia… ¡¡¡Vamos a ser papás!!!
Waaaaaaa se paró el tiempo, solo existía la felicidad rebosante, los lagrimones que lanzan alegría como los cohetes y las sonrisas que podrían parar las guerras.

Foto Familia

Y casi sin darnos cuenta pasaron 9 meses en los que fui viendo a mi prima 1 vez cada quince días aproximadamente en una comida que hacían nuestras mamis. Durante los 9 meses siguió igual de guapa y la pancha iba creciendo por semanas.
Recuerdo el 20 de mayo diciéndole a Javi; – Cariño tiene que nacer ya, yo quiero verla, estoy deseando verle la cara, además nos vamos a Menorca la semana que viene!
Y cuando parecía que no iba a nacer nunca, el 25 de Mayo a las 23.00 recibimos 3 fotos al grupo de Whatsapp de la familia ¡Mar ya estaba aquí!.Una muñeca, preciosa, con unos ojos abiertos que reflejaban sus ganas de vivir (doy fe de ello cuando veo el video de la hamaquita de donde se intenta tirar). Al día siguiente fuimos a verla al hospital y era todavía mejor que en las fotos. Ahora ya está más grande y sigue preciosa.

A Mar y a sus papis les deseo toda la felicidad del mundo. Ella siempre será mi prima saturnina… jajajajajaja

Así que con Mar se inició nuestra aventura hacia Menorca, ella fue el impulso del inicio de un viaje lleno de sorpresas, porque ya sabéis el dicho: De una sorpresa sale otra no? Ah no, no era así. De una boda sale otra boda, pues a ver qué boda saldrá? jijiji
Así que siguiendo con nuestro 8º día nos levantamos tan a gusto o más que el día anterior. Nos habíamos puesto el despertador a las 8 para aprovechar el día pero lo paramos y seguimos durmiendo hasta las 10.00h, ¡Viva las vacaciones!

Foto Familia 2

Siempre que nos levantamos tenemos nuestro momento rutinario de relación con el baño y después a desayunar. Bajamos y nos hicimos un café y unas magdalenas industriales de las que yo no soy muy amante, pues me gusta la comida sana, natural y si es posible ecológica mejor, pero tampoco estoy dispuesta a no poder hacer nada en mi vida por comprar comida ecológica, así que ya cambiarán las cosas cuando tengamos un huerto.
El plan de hoy era Norte y aventura, a ver si conseguíamos hacer algún deporte y acabar en les Coves d’en Xoroi.

Embadurnamiento en crema y otra vez a espatarrarme para subir en la moto cual Bambi aprendiendo a caminar.

Bambi aprendiendo a caminar

Primer punto Fornells, y en cuanto llegamos a la cala encontramos un establecimiento de alquiler de kayacs.

Entrada Fornells

Entramos, preguntamos y a los 10 minutos ya estábamos subidos en el Kayac.

Por cierto el trato fantástico, alquilamos el kayac para dos horas y nos costó en total 16 euros y además nos prestaron gratuitamente una caja estanca para que podamos meter los objetos de valor como el móvil, cámara etc.

Kayak Menorca

Al principio nos resultó un poco engorroso, no nos poníamos de acuerdo, yo iba delante guiando y Javi detrás impulsando. Teníamos que acabar poniéndole voz a las direcciones que íbamos a tomar o hubiéramos estado dando vueltas sobre nuestro eje un buen rato.
Nos acercamos a una primera cala donde nos pegamos un baño pero a lo lejos vimos otras dos con muy buena pinta para hacer snorkel y allá que fuimos.

Perdidos en una isla

La primera de estas dos muy chula, anclamos el kayac en las piedras de la cala, las dichosas piedritas estaban ardiendo y en seguida descargamos las gafas y el tubo, nos lo colocamos todo y pasamos a ser modelos acuáticos (es ironía, lo digo por lo feos que estábamos con las gafas). Muchos peces y poco más, algún erizo de mar y anémonas. Cuando ya estábamos suficiente arrugados miramos la hora y si queríamos ver la siguiente cala que estaba a 15 metros teníamos que ir ya.

Kayak Menorca 2

Después de aquello no nos quedaba mucho tiempo así que nos pusimos nuestras galas playeras y a navegar hacia la Cala de Fornells. Mañana nosotros y nuestros brazos se iban a acordar de los remitos.

Devolvimos el kayac y nos fuimos hacia Cavallería, lugar donde yo quería embarrarme de arcilla que dicen que es buenísima para la piel. Sea buena o no, yo quería llenarme de barro por la gracia y la marranada que supone.
El camino hasta allí era un poco molesto pues la carretera estaba llena de gravilla y con la moto resbalaba muchísimo.

Llegamos y en el parking había bastantes coches, no estaba lleno ni mucho menos porque a estas alturas no hay ni una cuarta parte de la gente que hay en julio pero aun y así había unos 40 coches en el aparcamiento de Caballería. Caminamos unos 5 minutos y ahí estaba la cala, la arena tirando a color rojo, el mar igual de bonito pero más verde que el de otras.

Playa de Caballeria

¿Quién quiere volver a Barcelona teniendo esto? Barcelona está bien para ir de vez en cuando, pasear, estudiar, cenar, pero para vivir… Sintiéndolo mucho no es mi ciudad, me gusta mucho pero no es mi ciudad, la cosa está en que no me gustan las ciudades así que yo aquí he encontrado el paraíso. ¡Quiero campo y playa!

Mi cara de felicidad en la foto anterior lo dice todo….
Bajamos a la cala y primero de todo comimos. Habíamos traído un tupper que habíamos preparado mientras desayunábamos, espaguetis con cebolla, crema de leche y bacon. Javi se aposentó a comer en el mandilón y yo me puse en la orilla para ir tirándoles a los peces algún trocito de cebolla o bacon que se me cayera al agua. Tanto tirar bacon que cuando me di cuenta estaba rodeada de peces y la gente se acercaba a ver qué pasaba que tenía tantos a mi alrededor.
Y entonces llegó mí momento, el momento de llenarse de barro, de enguarrarse bien. Nos fuimos a un lateral de la cala y allí había barro suficiente para parar un tren, fuimos cogiendo y nos fuimos restregando por todas partes. Parecíamos conguitos.
Si queréis hacer una mascarilla corporal de barro, es la playa perfecta, playa de cavalleria.

Playa de Caballeria 2

Después nos sentamos a la orilla del mar a esperar que el barro hiciera efecto con el sol y cuando ya habían pasado 15 minutos nos metimos en el agua pensando que el barro desaparecería de la piel, pero no, lo teníamos bien incrustado y ni un gramo de barro se desprendió con lo que tuvimos que recurrir al restregueo pero aun y así no se iba del todo, menuda broma lo del barro. Y el bañador de Javi para tirar, nuevo y para tirar.

Después de pasar toda la tarde allí, recogimos todo y nos fuimos a ver el Faro de Cavallería, estaba muy cerca de la playa donde nos habíamos embarrado.
Un bonito y grande faro blanco que solo se podía ver por fuera y para acceder hasta él había que ir por un camino precioso rodeado de rocas y unas cabras deambulando por dichas rocas, las típicas cabras de cuernos recargolados que salían en Félix Rodríguez de la Fuente, también en el paisaje un precioso embarcadero de postal iluminado por los últimos rayos de sol.

Faro de Cavalleria 2

Faro de Cavalleria

Llegamos al faro y estaba bastante desértico, quizá mucha gente que veía la valla se daba media vuelta pensando que no la podían levantar pero en el cartel lo único que ponía es que cuando pasaras la volvieras a dejar como estaba.

Faro de Cavalleria 3

Faro de Cavalleria 4

Unos saltitos para enmarcar el famoso faro y para casa, pues hoy queríamos salir a Xoroi y nos tenía que dar tiempo de ducharnos, restregar con jabón el resto de barro que nos quedaba, que era bastante, cenar, arreglarnos e ir para Coves d’en Xoroi, una discoteca que está en una cueva que da al mar.
Así lo hicimos, cenamos a la luz de la luna en el porche y de nuevo Jose Luis se sentó con nosotros, le explicamos lo que habíamos hecho, nos contó anécdotas de sus inquilinos y le comentamos que íbamos a ir a Cova d’en Xoroi…
… y así fue como empezó toda la aventura en la que acabaríamos disfrazados de cazadores, sin gasolina y delante de la guardia civil.

Camino a Xoroi

Empiezo por el principio de la historia. Nos duchamos después de cenar y nos pusimos guapos, todo lo guapos que se podía teniendo en cuenta que la ropa que traíamos era de excursionista, y cuando íbamos a salir por la puerta dispuestos a coger nuestra moto en manga corta. El señor Jose Luis nos para y nos pregunta que donde pensamos ir en manga corta, que aunque por el día haga buen tiempo, de noche en la isla y en moto hace frío. Total, que nos deja una chaqueta suya a cada uno de nosotros, ambas chaquetas marrones de ante y la de Javi con borreguil por dentro. Lo que nos faltaba, pero la verdad es que ninguno de los dos estábamos dispuestos a pasarlo mal con el frío.
Nos montamos en la moto y camino de Cala’n Porter, lugar donde se encuentra la famosa discoteca de Xoroi. La Cova d’en Xoroi es en realidad una gruta al borde de un acantilado, una cueva con unas vistas increíbles, su mirador alberga preciosos amaneceres y atardeceres con una bonita escalinata recubierta con una barandilla de madera al más puro estilo menorquín. Está abierta durante todo el día pero es por la noche cuando se convierte en la mítica discoteca de la isla. Os adjunto el enlace de su página para más información respecto horarios y fiestas temáticashttp://www.covadenxoroi.com

¿Amigos míos sabéis cuantos km hay de donde estábamos a Xoroi? 43km
43 km que teníamos por delante y nosotros en reserva, pero ningún problema porque en Cala Galdana a mitad de camino hay una gasolinera, en Ferrerias otra, así que si no repostamos en una ya repostaremos en otra.

Llegamos a la primera gasolinera y… CERRADA. Peligraba nuestra fiesta en Xoroi.

Xoroi otro dia

Llegamos a la segunda gasolinera y CERRADA.

Las gasolineras en Menorca cierran a las 23.00h. No nos queda más remedio que volver con nuestras pintas hacia Ciudadela pero si no teníamos suficiente ahora nos paraba la guardia civil y Javi se pone a explicarles el porqué de nuestra indumentaria. Parecíamos sacados de Jara y Sedal, la revista de caza.
Después de hacernos soplar nos indicaron una gasolinera abierta las 24h y para allá que nos fuimos congelados de frío porque ni las chaquetas nos resguardaban de la congelación. Repostamos gasolina cerca de nuestro alojamiento y para casa a recuperarnos un poco de la hipotermia sufrida por el camino. Xoroi tendrá que esperar…

Ahora sí, nuestra aventurilla friolera se ha acabado. FELIZ NOCHE A TODOS

 

Descubre nuestras calas preferidas de Menorca durante el dia de ruta por las dos:

– CAMÍ DE CAVALLS, Ruta por Macarelleta y Turqueta

 

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